The past is a foreign country. They do things differently there.

jueves, junio 5

Del otro lado del charco

Pues bien. Heme aquí, en Barcelona. El día está contento, pero llora. El cielo oscuro del primer día de mi cambio radical promete una vida más clara. Después de un viaje muy cansado, vuelos demorados, horas que se hacían días sentada en aviones estrechos, muchos kilos acarreados y shuvia en los ojos, me encuentro con la gran sonrisa de Manuel (mi hippiprimo) y sus fuertes brazos que se llevan mis maletas más pesadas calle arriba. Callejones con olor a España y el peso del viejo mundo, que ya conocía pero no me acordaba. Fachadas impresionantes llenas de arte que recuerda a revistas de avión. Y después de subir tres pisos por una escalera con pasamanos de hierro y paredes enmohecidas (de ese enmohecido que te da la bienvenida), llego escupiendo el último aliento de smog a un departamento (o a un piso) lleno de computadoras, amigos y buena vibra. Arrimo las maletas a la pared y me voy a tomar una cerveza (o caña) con Alex (mi otro hippiprimo, el pequeño) y Manuel a un bar cercano (donde aún se puede fumar). Platicamos un buen rato de lo que me espera y son puras buenas promesas que me llenan los ojos de horizonte. Empiezo a planear lo que será mi verano (que le incluye lo que es el trabajo, lo que es el hobby, lo que es la vivienda… lo que viene siendo mi vida en Barcelona los próximos tres meses). Ahora lo que me urge es un buen baño (o ducha) y autistear un rato sentada frente al balcón del que será mi cuarto por lo menos durante junio. Aún tengo un pie en México que me hace extrañar de más.

2 comentarios:

ANTONIO dijo...

Desde gakicia te admos la bienvenida y esperamos que se cumplan todos tus proyectos.Estamos muy felices de saber que estás un poco más cerca de nosotros.Ahora sí que estoy obligada a hacerte una visita y presentarte a tu sobrinito español!.te quiero mucho amiga!!!

nano dijo...

Conmueve la vida!

http://www.remerascopadas.com.ar/remera.php?wid=127&id=65