The past is a foreign country. They do things differently there.
domingo, abril 17
La ley del tres
jueves, agosto 13
Why mourn the cocoon when the butterfly has flown
Luchar contra mí misma para ser mejor ha sido la constante más constante de mi vida. La idea de que había algo mal en mí, me obligaba a poner atención en la evidencia que mi alrededor mostraba, para hacer una lista de las cosas que debía cambiar. Mi pelo corto, mi mal humor, mis dientes chuecos, mi sensibilidad que me hacía llorar por cualquier cosa, mi machorrez, mi obsesión por los detalles y la perfección. ¡Pero tenía que ser perfecta para el mundo! Tenía que ser perfecta que “valer”. Tenía que ser perfecta para merecer amor, por que, claro, quién me iba a querer con tantos “defectos”. Y así me fui construyendo, puliendo esas imperfecciones que los demás me señalaban y que terminaban por ser molestas para mí también. Me veo ahora en el espejo y no me reconozco. El pelo tan largo y rizado. Las cejas depiladas y siempre peinadas. Los dientes derechitos, soldaditos que nunca niegan la sonrisa. De caminar femenino y siempre mirando el frente, nunca al suelo. Segura y resuelta. Amante de la perfectaimperfecciónperfecta. Feliz, feliz, feliz. Me salí de Andrea. La escuché, la comprendí, la cuidé y apapaché. Empecé a hablar en tercera persona casi sin darme cuenta. Al verme como alguien más empecé a amarme, porque siendo yo misma me resultaba imposible. En mi separación encontré mi integración.
lunes, junio 22
Si tu mente crea...
sábado, junio 20
lunes, junio 8
Las Batallas en el Desierto
Lo leí en la pantalla, porque no fui capáz de bajar cuatro pisos para imprimirlo. Con la computadora en las piernas, meciéndome en la rojhamaca, con una vela violetransmutadora encendida y un nag champa, escuchando boleros y con el viento haciendome cosquillas en los pies. Viento travieso que se mete por la ventana sin pedir permiso.
Mágico momento de treinta y cinco páginas. Voy a guardar intacto el recuerdo de este instante porque todo lo que existe ahora mismo nunca volverá a ser igual. Un día lo veré como la más remota prehistoria. Voy a conservarlo entero porque hoy me enamoré de Mariana. ¿Qué va a pasar? No pasará nada. Es imposible que algo suceda [...] Lo único que puede es enamorarse en secreto, en silencio, como yo de Mariana. Enamorarse sabiendo que todo está perdido y no hay ninguna esperanza. [Corte a: piel chinita]
jueves, abril 23

La leyenda dice que en Montblanc vivía un dragón muy malo que sólo era feliz comiendo gente. Si no le daban de comer se ponía tan enojado que lo rompía todo, así que entre todos los habitantes se hacía un sorteo para ver quién sería el desafortunado sacrificado en turno. Ocurrió un día que el papelito que sacó la mano santa fue el de la hija del rey y cuando el dragón se relamía los bigotes a punto de merendársela, llegó un forro de caballero con armadura reluciente, llamado Jordi (mi nombre es Jordi, Sant Jordi), y le clavó su espada (al dragón), terminando así con el dolor de cabeza del pueblo y la alta tasa de mortandad. Resultó que de la sangre del dragón nació un rosal, fruto del amor entre el caballero y la princesa, así que en Catalunya Sant Jordi es el santo de los enamorados y hoy se celebra su día en una gran fiesta de rosas y libros (las rosas por lo del rosal, los libros no lo se, pero es lindo).
Así que feliz Sant Jordi mis queridos y queridas. Que sus vidas estén llenas de amor, caballeros, princesas, flores y libros, ¿qué más hace falta?.
domingo, noviembre 30
Las pequeñas cosas
Este es mi regalo para ti Arturo, son las pequeñas cosas que en Barcelona me han hecho sonreir. Espero que surtan el mismo efecto en ti cuando lo veas y que tu sonrisa sea tan grande y de efecto duradero, que todo el que se cruce contigo te regale, cumpleañeramente, otra de regreso. Deseo para ti el mejor de los cumpleaños. Te extraño... te quiero (caaaaaaabrón).
jueves, noviembre 6
Todos los colores
La única constante de mi vida ha sido el cambio… cambios siempre, en cada recoveco de mi existencia como Artemisa Pimpante. Siempre habían resultado evidentes… cambio de casa, de escuela, de país, de casa otra vez… pero que la percepción visual de mis ojos cambiara (más allá de ver húmedo cuando lloro) creo que nunca me había sucedido… o por lo menos no me había dado cuenta. Pau no deja de imitarme (obvio burlandose) diciendo: “güeeey, no mamesss, mira que coloresss, essstá increíble güeeey”. Y es que no puedo dejar de decirlo (viva la libertad de expresión), es como si buscara una certificación de realidad en lo que veo… que tal que algo se me metió en los ojos que distorsiona la realidad y yo no me he dado cuenta?... la picadura de algún insecto mediterráneo o algo en la butifarra… tanta Nutella debe subir los niveles de endorfinas al grado grosero en que es posible percibir otras dimensiones del color (matices invisibles para los que no comen Nutella [too bad for you, nutellaless average people!]).
Pienso aprovechar esta nueva capacidad (tal vez si estuviera en Heroes, ese sería mi poder) y seguir de atenta observadora de cielos, desistiendo de la mentecata racionalización que se entromete en todo lo que siento y los limita a descripciones injustas. He dicho.

