The past is a foreign country. They do things differently there.

Mostrando entradas con la etiqueta corazón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corazón. Mostrar todas las entradas

domingo, abril 17

La ley del tres

Se dice que nada puede llegar a existir o a suceder sin la intervención de tres fuerzas. Una o dos fuerzas por decisión propia no producirían ningún resultado. La fuerza activa es la que actúa, la pasiva sobre la que se esta actuando y la reconciliadora es la que permite su interacción. Nada escapa a esta ley. No hay magia. No hay casualidad. Todo es efecto de una continuidad infinita de causas. Eso es sincronía. La fuerza reconciliadora que hace que dos fuerzas imprudentes se encuentren en el mismo punto en el mismo instante. El resultado puede ser doloroso, pero la creación, de cualquier índole o naturaleza, ineludiblemente implica dolor. El dolor es humano. Inevitable. Es la resistencia a ese dolor lo que ocasiona sufrimiento, que nos lleva aún más lejos en la escala. Sólo la intención, fuerza activa, nos trae de regreso. Reconocer los hechos como son y entender que no hay nada detrás, sólo una cantidad interminable de causas y efectos que llega hasta nosotros a preguntar ¿y ahora qué?, es un acto de conciencia que nos empuja a la felicidad, entiéndase como se entienda, y hace que, al final, todo valga la pena.

http://www.flickr.com/photos/amandamabel/5348278599/

jueves, agosto 13

Why mourn the cocoon when the butterfly has flown

Luchar contra mí misma para ser mejor ha sido la constante más constante de mi vida. La idea de que había algo mal en mí, me obligaba a poner atención en la evidencia que mi alrededor mostraba, para hacer una lista de las cosas que debía cambiar. Mi pelo corto, mi mal humor, mis dientes chuecos, mi sensibilidad que me hacía llorar por cualquier cosa, mi machorrez, mi obsesión por los detalles y la perfección. ¡Pero tenía que ser perfecta para el mundo! Tenía que ser perfecta que “valer”. Tenía que ser perfecta para merecer amor, por que, claro, quién me iba a querer con tantos “defectos”. Y así me fui construyendo, puliendo esas imperfecciones que los demás me señalaban y que terminaban por ser molestas para mí también.

Me veo ahora en el espejo y no me reconozco. El pelo tan largo y rizado. Las cejas depiladas y siempre peinadas. Los dientes derechitos, soldaditos que nunca niegan la sonrisa. De caminar femenino y siempre mirando el frente, nunca al suelo. Segura y resuelta. Amante de la perfectaimperfecciónperfecta. Feliz, feliz, feliz. Me salí de Andrea. La escuché, la comprendí, la cuidé y apapaché. Empecé a hablar en tercera persona casi sin darme cuenta. Al verme como alguien más empecé a amarme, porque siendo yo misma me resultaba imposible. En mi separación encontré mi integración.

No se si cambié porque el entorno me empujaba o por mí misma. Desconozco si los motivos fueron los correctos. Creo que al final lo importante son los resultados. No se si de seguir siendo quien era hubiera llegado a sentir lo que siento ahora. Poder afirmar que soy más feliz que nunca es una bendición. Gracias…

lunes, junio 22

Si tu mente crea...

...caminos hacia la Luz, el Amor y la Belleza, eso es lo que se va a manifestar en tu vida, porque todo lo que pienses toma vida propia y con el tiempo se cumple, es una ley ineludible. Hasta ahora lo ignorabas y mentalmente, con tus miedos, has creado lo que hoy te toca corregir.



sábado, junio 20

"Yo dormía y soñaba que la Vida era Alegría.

Desperté y vi que la Vida era Servicio.

Serví y vi que el Servicio era Alegría."

- Rabindranath Tagore

lunes, junio 8

Las Batallas en el Desierto

Hoy lo volví a leer. Recuerdo la última vez, cuando me lo prestaste. Debo confesar que en aquella ocasión lo leí un poco por compromiso, porque a ti te encantaba e insististe mucho. Me lo prestaste y entonces me gustó, pero esta vez fue muy diferente.

Lo leí en la pantalla, porque no fui capáz de bajar cuatro pisos para imprimirlo. Con la computadora en las piernas, meciéndome en la rojhamaca, con una vela violetransmutadora encendida y un nag champa, escuchando boleros y con el viento haciendome cosquillas en los pies. Viento travieso que se mete por la ventana sin pedir permiso.

Mágico momento de treinta y cinco páginas. Voy a guardar intacto el recuerdo de este instante porque todo lo que existe ahora mismo nunca volverá a ser igual. Un día lo veré como la más remota prehistoria. Voy a conservarlo entero porque hoy me enamoré de Mariana. ¿Qué va a pasar? No pasará nada. Es imposible que algo suceda [...] Lo único que puede es enamorarse en secreto, en silencio, como yo de Mariana. Enamorarse sabiendo que todo está perdido y no hay ninguna esperanza. [Corte a: piel chinita]

jueves, abril 23


La leyenda dice que en Montblanc vivía un dragón muy malo que sólo era feliz comiendo gente. Si no le daban de comer se ponía tan enojado que lo rompía todo, así que entre todos los habitantes se hacía un sorteo para ver quién sería el desafortunado sacrificado en turno. Ocurrió un día que el papelito que sacó la mano santa fue el de la hija del rey y cuando el dragón se relamía los bigotes a punto de merendársela, llegó un forro de caballero con armadura reluciente, llamado Jordi (mi nombre es Jordi, Sant Jordi), y le clavó su espada (al dragón), terminando así con el dolor de cabeza del pueblo y la alta tasa de mortandad. Resultó que de la sangre del dragón nació un rosal, fruto del amor entre el caballero y la princesa, así que en Catalunya Sant Jordi es el santo de los enamorados y hoy se celebra su día en una gran fiesta de rosas y libros (las rosas por lo del rosal, los libros no lo se, pero es lindo).
Así que feliz Sant Jordi mis queridos y queridas. Que sus vidas estén llenas de amor, caballeros, princesas, flores y libros, ¿qué más hace falta?.

domingo, noviembre 30

Las pequeñas cosas

Hoy es el cumpleaños de una pequeña cosa... una pequeña GRAN cosa, corrijo. Son justo las doce (hora en Barcelona [o sea que le faltan en México aún unas horas para poder festejar justificadamente]) y me conecto justo a tiempo para ser la primera en felicitarlo. Hubiera querido estar ahí para darle abrazos y besos cumpleañeros, pero como la vida es misteriosa [pero al fin y al cabo perfecta] en cuanto al cuándo y por qué se cruza nuestro camino con el de nuestras pequeñas cosas, me veo obligada a festejar a miles de kilometros de distancia, eso sí, en su honor, su cumpleaños.
Este es mi regalo para ti Arturo, son las pequeñas cosas que en Barcelona me han hecho sonreir. Espero que surtan el mismo efecto en ti cuando lo veas y que tu sonrisa sea tan grande y de efecto duradero, que todo el que se cruce contigo te regale, cumpleañeramente, otra de regreso. Deseo para ti el mejor de los cumpleaños. Te extraño... te quiero (caaaaaaabrón).

jueves, noviembre 6

Todos los colores

Dejé de interesarme en las descripciones de cielos cuando finalmente comprendí que mi vocabulario (aún juntando español, inglés, gallego y muy pero muy escaso catalán) es insuficiente para retratar en palabras, con suficiente justicia, las imágenes imposibles que “PapaDios” me pone delante. Me di cuenta de que siempre intento emocionar a todo mundo al mismo grado que yo me altero por cosas que probablemente no emocionarían a la mayoría (o si… finalmente soy parte de ese amontonamiento denominado average people que piensa que no lo es). Mi problema radica en los colores… algo me está sucediendo. Es como si antes no hubiera registrado colores que veo ahora. Tal vez había estado distraída o pendiente de otras cosas… no se, las formas, las texturas, los volúmenes… podría ser que eso ocupara toda mi atención, y ahora que por abracadabra me fijo en los colores y las increíbles combinaciones que pueden formarse justo en mis narices, capaces de variar de un segundo a otro (los colores, no mis narices), me inundan los ojos el rojo, el azul y el amarillo, en sus miles de millones de mezclas posibles que bañan todas las formas y las texturas haciéndolas pasar a un segundo plano. Y siento tanto amor… ya se, soy un caso perdido de cursilería… pero por más que busco en mi disco duro (ese que de repente se resetea si no le dan miel a tiempo) no encuentro otra palabra para describir lo que siento… que finalmente es lo importante en tanta insistencia de los colores. Creo que no importan tanto las palabras, los hechos o las tonalidades del cielo y el mar, como lo que se siente al verse expuesto a lo antes mencionado (ya decía yo… por eso siempre preguntas “qué sientes?”… sabia tú).
La única constante de mi vida ha sido el cambio… cambios siempre, en cada recoveco de mi existencia como Artemisa Pimpante. Siempre habían resultado evidentes… cambio de casa, de escuela, de país, de casa otra vez… pero que la percepción visual de mis ojos cambiara (más allá de ver húmedo cuando lloro) creo que nunca me había sucedido… o por lo menos no me había dado cuenta. Pau no deja de imitarme (obvio burlandose) diciendo: “güeeey, no mamesss, mira que coloresss, essstá increíble güeeey”. Y es que no puedo dejar de decirlo (viva la libertad de expresión), es como si buscara una certificación de realidad en lo que veo… que tal que algo se me metió en los ojos que distorsiona la realidad y yo no me he dado cuenta?... la picadura de algún insecto mediterráneo o algo en la butifarra… tanta Nutella debe subir los niveles de endorfinas al grado grosero en que es posible percibir otras dimensiones del color (matices invisibles para los que no comen Nutella [too bad for you, nutellaless average people!]).
Pienso aprovechar esta nueva capacidad (tal vez si estuviera en Heroes, ese sería mi poder) y seguir de atenta observadora de cielos, desistiendo de la mentecata racionalización que se entromete en todo lo que siento y los limita a descripciones injustas. He dicho.

viernes, agosto 15

Ochenteradas

Qué solo(a)... (oa) puede estarse en un antro de ochenteradas. A pesar de la masa que baila, de los amigos que rien, de mi yo misma que baila y que rie... Sola yo en el gentío bebido, sola yo bebida bailando ochenteradas... pasándola bien... con el corazón estropeado...