The past is a foreign country. They do things differently there.

Mostrando entradas con la etiqueta cantar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cantar. Mostrar todas las entradas

martes, septiembre 7

Conmueve la vida

Qué hermoso es mirar el camino que empieza en hoy & goes backwards. Ver lo bueno que te llevó a lo malo que te llevó a lo bueno que te llevó a lo... Ver, date cuenta, ser consciente, unir los puntos... Y volver a hoy, sonreír agradecid@, respirar el presente -que huele tan bien, by the way-... AND LET THE SUN SHINE IN(side)!

http://www.flickr.com/photos/freg/2462380423/

lunes, diciembre 1

Las pequeñas cosas bis

Hoy nos imaginé caminando descalzos por las calles empedradas, sintiendo las frías piedras que nos regalan el presente, como agujitas que se clavan en los pies y que no nos dejan pensar en nada más que en este momento. Hoy me vi hippie (como tu lo has sido, como yo nunca lo seré) hablando de poesía que nunca he leído, sentada en la mesita descuidada al fondo de un café bohemio frente a un tú (hippie también, como lo fuiste) de pelo largo y ojos profundos (such as mine). Hoy te recordé como no te conocí, me imaginé como si te conociera de hace tantos años, inventé un pasado común que sería divertido recordar juntos por estas plazas, sentados en unas escaleras de piedra, en medio de historia y poesía arquitectónica, con un bocadillo en una mano, en la otra una cerveza y en la otra (si, otra más) el corazón (hippie, como son nuestros corazones). Nuestros corazones intercambiando ideas mientras no decimos nada. Hoy pensé en ti aunque ya no sea tu cumpleaños, recordé todo lo que tiene que ver contigo, recordé al ojo detrás del lente que me desnudó, pensé en nuestra vida en común y en la que no tenemos nada que ver. Hoy me hubiera encantado caminar contigo (y con el ojo [también hippie]… como siempre planeamos y nunca hicimos), aquí o en el Parque México, da igual, lo realmente valioso era la compañía.

miércoles, agosto 13

La Fuente Mágica (apagada) de Montjuic

Definitivamente Barcelona sabe mejor con tres pares de pies. Paco y Oscar recorren conmigo las calles del Borne y el Bárrio Gótico, con sus balcones de barbas verdes (que me encantan y nunca había notado [definitivamente tengo una fijación con las barbas]). Ahora sí que me siento turista… y pienso que no he aprendido nada. La felicidad utópica de ser a pesar de la soledad, me parece aún muy lejana. Se la teoría, pero en la práctica no sale bien todavía. Pateo, lloro, quiero gritar… quiero cantar (le)… no se a quién… a ese quién que se esconde, que se asoma desde la ventana, que al verme corre y da la vuelta a la esquina sin mirar atrás… pero bueno… en dónde iba?
Paseamos por Gracia, vimos (ví) tiendas lindas, tomamos un café en un bar (yo café, ellos mojito) y si hubiéramos tomado precauciones (o con tan sólo haberlo reflexionado un poco), hubiésemos sabido que los martes no se enciende La Fuente Mágica de Montjuic (funcionando a partir de los jueves, a las 21:00) y no habríamos hecho toda la travesía desde Gracia hasta allá. Henos ahí, tomándonos fotos como despistados turistas (lo que éramos, somos), pasando calor y haciendo tiempo… ja-ja… ilusos. Faroleábamos frente a la cámara, recordábamos viejas fotos (donde Paco ponía la mano en la cangurera de Pamela para tapar al “Tiger” que, según él, arruinaba la foto [la verdad es que yo concordaba]), y yo cantaba fuerte para que la gente se nos quedara viendo y a Paco le diera pena. En cuanto caímos en cuenta que el asunto no iría a más, nos encaminamos a Plaza Catalunya y de ahí caminamos al Viena, en la Rambla, a comer un bocadillo (mmm… Frankfurt con cebolla y queso [como para agarrar a besos a alguien]). Después nos perdimos (soy experta) por el Rabal y el Gótico (ahora de noche) y comimos unos pinchos por ahí en otro barecillo (el bocadillo no fue suficiente). Me fui temprano porque mañana me toca abrir el Baba Cool (de nuevo me cambiaron el horario) y no quiero llegar ya cansada desde temprano. De cualquier forma se que esta semana va a estar algo pesada porque andaré turisteando con mis otros pares de pies y muy probablemente salgamos de fiesta más de una noche (por más que trato, no se me da). Pero bueno, estoy contenta porque están aquí, porque son caras conocidas, porque adoro a Paco, porque Oscar es un amor, porque tenemos buenas pláticas, porque a tres pares de pies se camina mejor y a tres pares de ojos se ve todo más lindo.
Termino el día escribiendo y escuchando a Feist… cultivando auditivamente la melancolía ya de por sí creciente sin necesidad de abono.