The past is a foreign country. They do things differently there.

jueves, septiembre 4

Indiscutiblemente cielo

Una tarde de cielo mal pintado coloreaba el mar que cada vez se queja mas por la huida ineludible del verano. Como el trabajo se escapa detrás de los turistas, es bastante el tiempo que me queda para observar las pinceladas que escapan para los que tienen mucho trabajo (que no tienen tiempo de mirar pa’ arriba pues). En el grandioso (ironía total) horario que se le ocurrió a alguno de mis jefes, el miércoles está marcado que trabajo de dos a siete y de nueve a doce, así que en mis dos horas de ocio total me senté en la arena a observar cómo Lorenzo se iba a la cama. Hubiera querido tomar una foto, pero estaba demasiado embelesada por el cielo como para ir a buscar el celular (además no hubiera salido nada bien la foto). Pero lo más próximo a lo que hubiera fotografiado sería algo así: allá lejos dónde se acaba el mar, de color azúl (sin acento) marino oscuro, empieza el cielo de color azul grisáceo acielado. Un poquito más arriba a penas se alcanzan a ver unas nubes muy bien perfiladas (como las que dibujaría un niño [o Alan cuando se burla de mi firma y le pone nubes]) de color blanco cieloso agrisado, pero si no te fijas bien no se ven. Unos milímetros más arriba (no sabría calcular la distancia si no fuera en la foto) empiezan unas pinceladas gruesas de color blanco blanco, pintadas a lo loco y difuminadas con el dedo, en un fondo cielo azul cielo intenso, bordeadas con crayolas de color anaranjado y arosado que le dan al resto del fondo un resplandor como de filtro de lente de cámara, de esos que hacen las fotos más cálidas. Del lado izquierdo (ya fuera de la foto [porque no es panorámica]) hay unas manchas de color violeta, como si Dios (quién más habría pintado eso tan imposible?) hubiera limpiado el sobrante de pintura de la brocha ahí (una mezcla de todos los colores de la paleta del pintor).
Si yo lo hubiera pintado habría parecido innegablemente irreal, pero va Dios, hace de las suyas… y se ve un cielo tan… indiscutiblemente cielo.
Qué rico es mirar arriba y no perderse los detalles justo antes de que el pintor borre todo (o lo pinte de negro [salvo algunos puntos… y una gran bola blanca]) para empezar de cero mañana otra vez.

1 comentario:

carina garabato dijo...

que precisa y hermosa descripción del cielo

se formó esa foto en mi cabeza

gracias